La mayoría de webs de promoción funcionan como un folleto. Quien compra sobre plano necesita otra cosa: información real, seguimiento y confianza durante toda la obra.
Quien compra sobre plano compra algo que todavía no existe. Paga una reserva y firma un contrato por una vivienda que verá terminada meses o años después. Lo que de verdad está comprando es confianza: en el proyecto, en quien lo promueve y en que lo prometido se entregará.
La mayoría de webs de promoción no están pensadas para eso. Están pensadas como un folleto.
El patrón habitual
Renders de la fachada, una galería de interiores, la memoria de calidades en PDF y un formulario al final. Todo lo que ocurre después del formulario sucede fuera de la web: correos, llamadas, hojas de cálculo y documentos que van y vienen.
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1 de 5 etapas cubiertas
El resultado es una pieza que comunica, pero no opera. Y en la venta sobre plano, la web es el único lugar donde el comprador puede «ver» lo que está comprando.
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